Manía

Las personas que sufren la enfermedad maníaco-depresiva, padecen ambas: depresión y manía. Por lo general, éstas se intercambian y al menos una vez en la vida se padecen episodios maníacos o hipomaníacos.

La manía es casi el opuesto de la depresión. Durante un episodio maníaco la persona:

  • se siente excesivamente bien
  • está llena de energía
  • está hiperactiva
  • no puede concentrarse
  • no sabe comportarse
  • habla sin cesar
  • es poco realista y se sobreestima a sí misma
  • se le ocurren ideas e innumerables nuevos caprichos
  • es incapaz de llevar sus planes a la práctica
  • está desinhibida y es irresponsable, con un sentimiento elevado de autoestima
  • tiene un alto deseo sexual y su necesidad de sueño se reduce
  • accidentalmente hace cosas que lamenta una vez que la manía ha pasado.

Hipomanía

La hipomanía es una condición marcada por síntomas maníacos pero más leves y no llega a ser una manía en realidad. Si una persona es hipomaníaca se encuentra en un estado de excitación y además:

  • necesita realizar muchas actividades o está inquieta
  • experimenta una necesidad creciente de hablar o comprar cosas
  • su interés sexual se incrementa
  • no necesita dormir tanto

Puede parecer comunicativa pero también estar confundida y sin poder concentrarse.

Ultima actualización:19-06-2008