Gravedad
Existen diferentes grados de depresión y a continuación podemos informarnos acerca de ellos. También se puede obtener más información sobre los distintos síntomas de la depresión haciendo clic aquí.
Depresión leve
Aunque su nombre parezca indicar lo contrario, la depresión leve es una enfermedad intensa. Sus síntomas son los siguientes:
- En general, se siente tristeza y falta de energía al llevar a cabo las tareas que se realizan normalmente. Quizás pueda controlarlo pero nunca por mucho tiempo.
- Todo lo que solía ser interesante comienza a dejar de serlo.
- El cansancio es notorio y no podemos recuperarnos incluso después de haber dormido bien toda la noche. A veces creemos que ese cansancio es causado por una enfermedad física.
- Quizás se presenten síntomas físicos difusos. Es decir, puede sentir algún dolor "aquí y allá", un peso en el pecho y sentirse mareado, etc.
Si sufre síntomas físicos sin una causa aparente durante mucho tiempo, debe consultar a su médico de cabecera ya que éstos pueden estar relacionados con la depresión leve.
Depresión moderada
Los síntomas de la depresión moderada son parecidos a los de la depresión leve, pero más marcados y frecuentes, ya que se manifiestan la mayor parte del tiempo. La persona sólo puede controlarse durante períodos muy cortos cada vez. Se siente triste, sin energías y no le interesa demasiado la gente que se encuentra a su alrededor. Sus pensamientos giran en torno a la baja autoestima y a los sentimientos de culpa; aunque a su familia, amigos y otras personas que lo rodean les resulte difícil entender por qué se siente culpable.
Las personas o cosas que solían causarle alegría dejan de hacerlo también. El interés por su familia y su trabajo es limitado. Su nivel de concentración se reduce enormemente y ya no puede leer libros, continuar leyendo el periódico o mirando la televisión o una película.
Las pequeñas decisiones de la vida diaria parecen imposibles de realizar. Hasta decidir qué comer en la cena puede resultar difícil. No tiene ganas de salir o de recibir visitas; este tipo de depresión hace que la persona sólo quiera estar sola en su casa.
Variaciones durante el día
Si una persona padece depresión moderada, es común que durante el día exista una variación en el ánimo. Es decir, uno puede sentirse pésimo a la mañana pero comenzar a sentirse mejor a medida que pasan las horas.
Quizás no duerma muy bien y no se sienta descansado. Es posible que le resulte relativamente fácil dormirse pero que se despierte después de unas horas de sueño y no pueda volver a conciliarlo. Para muchos, estar despiertos a la madrugada es lo más estresante, porque uno se encuentra con sus pensamientos de tristeza y completamente solo en ese momento.
Disminución del apetito
En general, la pérdida del apetito está relacionada con la depresión moderada. Es muy común perder del 5% al 10% del peso habitual.
Durante un episodio de depresión moderada, generalmente se pierde el deseo sexual. Aunque es posible experimentar una necesidad de intimidad y contacto, la falta de deseo sexual genera aún más sentimientos de culpa.
Depresión severa
Los síntomas de la depresión severa son los mismos que los de la leve y la moderada, pero los síntomas son más acentuados y claros.
Además, a menudo es imposible que la persona tome el control y pueda hacer algo al respecto.
En los casos de depresión severa —a diferencia de la depresión moderada— la tristeza va hacia los extremos. Algunos lloran mucho mientras están sufriendo un episodio de depresión; otros, en cambio, no logran siquiera hacerlo.
Ultima actualización:19-06-2008