Depresión clínica

Es importante saber la diferencia entre estar triste o apenado y estar sufriendo una enfermedad depresiva. Todos nos hemos sentido tristes en algún momento; nuestra situación parece triste e insalvable y el futuro, sin esperanzas. Es normal sentir tristeza y melancolía cuando experimentamos la adversidad y el fracaso; por ejemplo, cuando tenemos una mala experiencia amorosa, laboral o sufrimos la pérdida de un ser querido.

Pero cuando estamos tristes "de manera natural", no se detiene nuestro mundo por completo. Podemos realizar distintas actividades aunque no nos interese particularmente. Y, si algo bueno nos sucede, nos podemos sentir felices de cualquier manera.

Por lo tanto, estar naturalmente tristes no es una enfermedad. La tristeza y el mal humor no durarán por siempre. Aunque estemos experimentando la grave pérdida de un ser querido, nos sentiremos mejor con el tiempo. De cualquier forma, es posible que esta tristeza nunca desaparezca por completo. Podemos hacer algo por nosotros mismos; la ayuda de familiares y amigos también es útil ya que necesitamos estar rodeados de otras personas y expresar nuestros problemas para poder sentirnos mejor.

La depresión

La depresión, también denominada depresión clínica, es una enfermedad grave en la que los sentimientos depresivos se vuelven crónicos e incontrolables. Una persona que sufre depresión no puede controlar su estado de ánimo o sus sentimientos. Cuando alguien padece depresión se encuentra deprimido a causa de casi todo lo que lo rodea, la mayor parte del tiempo y casi todos los días, durante varias semanas o quizás meses. El estado depresivo continúa a diario y afecta todas las áreas:

  • sentimientos
  • pensamientos
  • comportamiento
  • funciones corporales

En los casos más graves, la depresión puede representar un riesgo para la vida ya que existe la posibilidad de llegar a una interrupción total de las actividades, de perder el apetito y la sed. En ocasiones es posible sentirse tan deprimido como para considerar el suicidio.

Por eso, es importante que las personas que sufren depresión reciban tratamiento. Podemos salvar una vida si ayudamos a una persona en esa situación. Si usted cree que sufre de depresión, puede salvar su propia vida al hacer una consulta con un médico y recibir tratamiento.

Tipos de depresión

Los diferentes tipos de depresión se distinguen de la siguiente manera:

  • Episodio depresivo aislado
  • Depresiones periódicas
  • Depresión crónica
  • Trastorno bipolar (maníaco-depresivo)

Un episodio depresivo aislado puede superarse y, en la mayoría de los casos, no es recurrente.
Las depresiones periódicas son recurrentes y, en estos casos, los episodios volverán a aparecer después de un tiempo. En algunos casos, un episodio de depresión puede estar inmediatamente seguido de otro sin que la persona experimente períodos claros de recuperación.

Muy pocas veces la depresión se prolonga de tal manera que se vuelve crónica.
Durante un trastorno bipolar, se intercambian la depresión y la manía, es decir, se pasa de un extremo al otro; de ahí el nombre “bipolar” (que tiene dos polos). Asimismo, una depresión común puede denominarse “unipolar”, es decir, cuando sólo involucra un polo.

Ultima actualización:19-06-2008